Compra directa, cadenas cortas, rostros visibles
Cuando miras a quien hizo tu taza o tu cinturón, entiendes precio, esfuerzo y singularidad. La transacción incluye conversación, cuidado y confianza. Esta proximidad disminuye embalajes, transportes y pérdidas de calidad, y fortalece una economía basada en personas, no en volúmenes anónimos que invisibilizan manos y saberes.